Ir al contenido principal

Destacados

CARTA A JOAQUÍN

Te debía estas líneas desde hace ya un buen tiempo, el mismo que vengo escribiendo todas esas cosas que dices que no entiendes y que no crees que sean ciertas. Me dijiste hace cinco años que ya me desconocías, que hasta te habías decepcionado de mí. Qué puedo decirte, Joaquín, tampoco fue que me hayas dado la oportunidad de explicártelo. Pero bueno, no tengo la intención de caer en dialécticas filosóficas o confesionales, y mucho menos me atrevería a decirte qué está bien o qué está mal; en el fondo sé que tú lo sabes. Además, y citándote: “con qué ley condenarte, si somos juez y parte todos de tus andanzas” ¿no?.   Y mucho menos yo, imagínate; yo que fui tan tú, y por tanto tiempo, además. Conozco tu cojera y la voz de tus silencios como si fueran míos, y es que los míos ya fueron tuyos y los cantaste muy bien por casi dos décadas. Sí pues, te debía estas líneas hace mucho, admirado Joaquín. Pero ya que hoy cumples 71 (que no es poca cosa), me embarco en la cariñosa tarea de hacer...

COCINA EVOLUTIVA DE QUÉ O PARA QUÉ

Por estos días, muchos descubrieron un chef interior. Otros ya nos convencimos que jamás viviremos entre ollas, frituras y media noche. Bueno, pocos sabíamos que el ser cocinero o chef, es un oficio tan noble y tan sacrificado que además de otorgar satisfacción a nuestros paladares, nos puede conectar de forma meditativa con instrumentos de sanación. Se trata de la conexión de la cocina con los cuatro elementos, tierra, agua, aire y fuego. Juntos se les puede definir como energías arquetípicas por su efecto en nuestro ser, nuestra conciencia y formas de entender el mundo. Se combinan entre sí a través del agradecimiento que llegamos a sentir por nuestra tierra, también llamada Pachamama. Nuestros ancestros eran conscientes de ser parte del todo, rindiendo culto y honrándola por brindarnos alimentos y nutrientes que nos otorgan energía, frutas y verduras con variedad de colores que nos aportan vitaminas y minerales para conservarnos con buena salud, esta última tan apreciada últimamente.

El agua nos recuerda que fluir y adaptarse a las formas es importante además de limpiarnos por dentro y por fuera e hidratarnos porque nuestra constitución física así lo requiere.

El fuego que bien utilizado al honrar a sus espíritus y agradecerles otorga una buena cocción y por ende una excelente digestión, es ahí donde sucede la verdadera magia de la transformación.

El aire tan necesario y tan poco apreciado, nada de agradecimientos, por ser inherente, paso de ser básico a olvidado.

El reino mineral tan bien representado por la sal, el reino vegetal que con sus maravillosas plantas y variedad de estas hacen realmente una fiesta magnifica y perfecta en nuestro organismo, no podemos olvidar al reino animal que nos aporta muchas proteínas a través de esos animalitos que murieron para saciar nuestra hambre, seamos agradecidos con ellos también es así que con mucho respeto vamos siendo conscientes y agradecidos, reparando en estos aspectos sumamente importantes que pueden magnificar y repotenciar sus beneficios en tu organismo o tu microcosmos expandiendo una energía de amor y agradecimiento sincero que se verá reflejado en una GAIA recompensada en un universo más noble y siendo parte de un cambio positivo que trasciende y enaltece nuestra condición humana, recuerda que somos almas en un cuerpo físico teniendo una experiencia terrenal.

Con esta reflexión no quisiera entrar en debate si se debe o no comer carne o ser vegano, ambas opciones se aceptaron, se toleraron y convivieron en paz y armonía por muchos años y así debería ser siempre porque la muestra más humana representada en una sociedad civilizada, se demuestra con el respeto a las formas y filosofías opuestas pero en sana convivencia, además recordemos la sabiduría de un hombre que vino a la tierra con un mensaje muy poco entendido y hasta el día de hoy confuso y hasta utópico para algunos. Hombre del cual me declaro fiel admiradora que un día alguien le hizo la pregunta de que era bueno comer a lo que este respondió: “Se más cuidadoso con lo que sale de tu boca, que con lo que ingresa por ella”.

Por regla general jamás preparemos alimentos si estamos disgustados o molestos, nunca propiciemos ni seamos parte de una discusión mientras comemos, Impensable agredir a alguien así sea en juego con los alimentos.

Detenerse a pensar y hacer sagrado lo cotidiano puede manifestar milagros y bendiciones en nuestras vidas siempre y cuando asumas con responsabilidad e individualidad apostar por empezar a crear una cultura de paz, una filosofía de armonía en tu diario vivir y convivir con aquellos humanos que no se convencen aún. que la verdadera evolución está en la simpleza de manifestar este quinto y último elemento: el ETER, si lo etéreo eso que no toco ni veo pero que sin embargo puedo experimentarlo cuando veo una cuchara de madera y recordemos que antes fue un árbol,  ese conector por excelencia y virtud entre el cielo y la tierra el que amorosamente nos la dio, y a la que amorosamente recibo y honro por ser protagonista de mezclar mis alimentos de una forma más consciente, es este simple ritual lo que nos hace diferentes sí, pero mejores seres humanos en conciencia y espíritu.

 


Escrito por: Yoicy Gonzalez Helfer.


Comentarios

Translate

Entradas populares

Comunícate en Tiempo Real - Dar click a imagen de WhatsApp

Comunícate en Tiempo Real - Dar click a imagen de WhatsApp
Más detalle de Nosotros

Síguenos en Facebook

TaKana Social Media MarKeting